Zinedine Zidane, técnico del Real Madrid, descartó que su equipo esté "en crisis" pese a la mala racha de cuatro empates consecutivos, y señaló la falta de intensidad en los inicios de los partidos, como el principal punto a corregir.
Ayer, el equipo blanco igualó 1-1 con el Eibar en el Santiago Bernabéu.
"No estamos en crisis. Lo que tenemos que hacer, pensando que estamos en octubre, es no volvernos locos. Algo pasa seguro, porque cuatro empates seguidos, sobre todo tres en la Liga cuando estás por delante con el inicio de temporada que hicimos, es duro, pero no voy a perder los papeles ni los jugadores tampoco. Veo es que hay que meter más intensidad en los inicios de partidos, como antes hacíamos y últimamente no", admitió.
Zidane repitió el discurso del día del Villarreal, señalando la mala primera parte y la entrada en el partido como principal argumento, sin cuestionar la falta de estabilidad defensiva de su equipo ni el físico.
Claves
1 La falta de acierto de los jugadores blancos termina por pasarle factura.
2 El equipo mostró una defensa endeble, sobre todo en los primeros minutos.
3 Karim Benzema no se encuentra en su mejor momento y salió tras el descanso.