Unión Española derrotó hoy por 2-1 a Universidad de Chile, un resultado que al equipo universitario le podría costar el campeonato y posiblemente la salida de la banca de su entrenador, el uruguayo Gerardo Pelusso.
En uno de los partidos más atractivos de la vigésimo séptima fecha del torneo Nacional, Kevin Harbottle no será olvidado fácilmente por los jugadores ni los hinchas del Universidad de Chile, ya que al ingresar a la cancha cuando faltaban sólo nueve minutos para el final se convirtió en la pesadilla de la defensa azul.
Harbottle ingresó en reemplazo de Martín Ligüera y seis minutos después anotó la paridad.
No pasaron 60 segundos cuando el ariete dio la asistencia para que Gustavo Canales convirtiera el segundo gol de los hispanos, acción que dejó muda a la hinchada universitaria.
El gol del Universidad de Chile fue de Carlos Bueno (m.71), en una jugada viciada por fuera de juego.
En otro partido de esta jornada, Wanderers superó por 2-1 a Unión San Felipe en el Estadio Playa Ancha.
El entrenador del San Felipe, Ivo Basay, decidió mandar a la cancha a un equipo suplente, debido a que le dio descanso a sus mejores hombres para el choque de este martes ante Liga Deportiva Universitaria de Quito por la Copa Sudamericana.
El marcador lo inauguró para el dueño de casa, el argentino Rubén Darío Gigena (m.26), quien aprovechó un buen centro de José Luis Jiménez para decretar de cabeza el primero del partido.
A los 68 minutos, San Felipe igualó el encuentro tras un cabezazo de Juan Pablo Andrade, aunque once minutos después Carlos Muñoz, de penalti, decretó el 2-1 definitivo.
El propio Muñoz desperdició otro lanzamiento penalti.
En otro encuentro, despedido por pifias por los hinchas locales, Huachipato y La Serena igualaron sin goles.
Los fanáticos no soportaron ver cómo el equipo de Arturo Salah sumó su octavo partido en el campeonato chileno sin conocer la victoria.
El elenco de La Serena, que dirige Víctor Hugo Castañeda, tampoco lo hizo mejor, ya que las pocas jugadas de peligro que se crearon en la portería no llegaron a buen término.