DESECHOS** Resulta penoso, por decir lo menos, el desentendimiento de las autoridades de Salud y de Ambiente, en relación con el manejo inadecuado que en nuestro país se le viene dando a los desechos hospitalarios, incluyendo como tales los restos humanos, residuos de equipos quirúrgicos, guantes, jeringuillas, todo tipo de fluidos y, lo que puede resultar más peligroso, sangre, sin que se sepa si está contaminada.
PELIGRO**A la larga, de no atender cuanto antes los estándares que internacionalmente se recomiendan para el tratamiento y disposición de este tipo de material de desecho, estamos arriesgando la salud de la población, y poniendo en grave riesgo de contaminación las corrientes de aguas subterráneas. No es posible que ante semejante amenaza, las autoridades estén cruzadas de brazos.
RESPONSABILIDAD**El Ministerio de Salud y la Autoridad Nacional del Ambiente deben con responsabilidad hacer frente a este problema y, si se requiere, proponer una legislación para que tanto los hospitales del Estado, de la Caja de Seguro Social y del sector privado, cuenten y apliquen, so pena de severas sanciones pecuniarias y penales, un procedimiento estricto de manejo y disposición.