Un total de 402 miembros de "grupos emergentes", como se conoce en Colombia a las nuevas bandas de paramilitares surgidas tras la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), han sido capturados en lo que va del año 2009, informó hoy la Policía Nacional.
Otros nueve presuntos paramilitares han muerto en combates, dos de ellos desmovilizados de las AUC, organización ultraderechista que se disolvió a mediados de 2006 tras un acuerdo alcanzado con el Gobierno del presidente Álvaro Uribe.
En su primer informe sobre los resultados de la lucha contra estas bandas criminales, la policía precisó que desde enero pasado fueron arrestados 72 ex paramilitares vinculados con los nuevos grupos.
En esas operaciones, los agentes decomisaron 330 armas de fuego, 225 granadas, 26.369 cartuchos de guerra y 18 kilos de explosivos, según el mismo informe.
Además se han incautado de 17,5 toneladas de cocaína y siete de pasta básica, a la vez que han ocupado y destruido 35 laboratorios para el procesamiento de droga, y fumigado o erradicado a mano 17.870 hectáreas sembradas de hoja de coca.
En estos operativos también se confiscaron 159 bienes inmuebles, 39 embarcaciones, diez automotores y diez motocicletas, según el informe.
La policía recordó que el Gobierno de Uribe estableció hace dos semanas una nueva tabla de recompensas "por información eficaz que conduzca a la captura de los principales jefes de bandas criminales".
A la cabeza de esa lista está Daniel Rendón ("Don Mario"), antiguo mando medio de un bloque de las AUC que actuaba en el noroeste del país, seguido de Daniel Barrera ("el Loco Barrera") y Pedro Oliverio Guerrero ("Cuchillo"), quienes tendrían su centro de operaciones en los extensos Llanos Orientales de Colombia.