La policía de la ciudad boliviana de Santa Cruz detuvo hoy a dos directores de escuela porque no cumplieron una orden de paralizar las clases durante una semana para frenar los contagios de la gripe A, que se han incrementado en esa región.
Un portavoz de la Fiscalía del Distrito de Santa Cruz confirmó a Efe la detención de los dos directores y el cierre de dos colegios de la ciudad.
Según los últimos datos oficiales, el número de infectados en Bolivia alcanza los 950, de los cuales el 70 por ciento se ha reportado en el departamento de Santa Cruz, cuya capital lleva el mismo nombre.
Desde que apareció la epidemia, en Bolivia ha muerto un total de 19 personas, de los que ocho casos son de La Paz, dos en Potosí (suroeste), dos en Cochabamba (centro) y dos en Tarija (sur) y los cinco casos de Santa Cruz (este).
La detención del director del colegio Mateo Kuljis provocó incidentes pues los alumnos se enfrentaron a los agentes de la policía con piedras y fueron repelidos con gas lacrimógeno, según mostraron los canales de televisión cruceños.
Un policía fue herido con una piedra en la cabeza y dos alumnos fueron trasladados a un hospital para ser atendidos por la inhalación del gas lacrimógeno, según el canal de televisión Red Uno.
Uno de los directores detenidos, que no fue identificado, alegó en su defensa que el Gobierno había emitido el jueves una contraorden para no suspender las clases, en rechazo a la resolución emitida por las autoridades prefecturales de Santa Cruz.
No obstante, el director del Servicio de Educación de Santa Cruz, el oficialista Rodolfo Alborta, confirmó después que todas las escuelas deben suspender las clases hasta el próximo jueves, ante el riesgo de mayores contagios.
El ministro de Educación, Roberto Aguilar, dijo que el lunes visitará Santa Cruz para solucionar los conflictos provocados por el cruce de información entre autoridades regionales y nacionales, si bien recordó que no se recomienda el cierre de escuelas si no hay más de dos casos confirmados de gripe A.