Diez presuntos integrantes de la temida "Mara 18" fueron detenidos en El Salvador por el asesinato de Christian Poveda a manos de las mismas pandillas que protagonizaron un documental de este fotógrafo franco-español.
Tres meses después de que el cadáver de Poveda fuera hallado, el 2 de septiembre, en una zona rural de la localidad de Tonacatepeque, 16 kilómetros al norte de San Salvador, la Policía Nacional Civil (PNC) presentó a ocho hombres y dos mujeres, de entre 18 y 30 años de edad, a los que responsabiliza de este crimen.
"A estos sujetos que hoy detenemos se les están imputando los delitos de homicidio agravado, proposición y conspiración para el homicidio", declaró el subdirector de investigaciones de la PNC, Howard Coto, en una rueda de prensa.
Cuatro de los arrestados serán procesados por homicidio agravado en grado de coautoría y el resto por proposición y conspiración para cometer homicidio agravado. Todos ellos, además, serán juzgados por pertenencia a agrupaciones ilícitas.
El jefe policial indicó que otros nueve pandilleros que permanecen en diferentes cárceles del país fueron vinculados también a este caso.
Con estas detenciones, efectuadas entre la noche del martes y la madrugada de hoy en Tonacatepeque y en el municipio de Soyapango, ambos en el departamento de San Salvador, ascienden a 25 los sospechosos de haber participado de algún modo en este asesinato.
La policía acusó en septiembre pasado a los pandilleros Nelson Lazo (quien ya estaba preso y a quien se le imputa la autoría intelectual), Calixto Escobar, José Melara, Roberto Romero y Miguel Ángel Ortiz, todos miembros de la "Mara 18".
También al policía Juan Napoleón Espinoza, quien, según la Fiscalía, mantenía una relación cercana con los pandilleros y acusó a Poveda de ser un informante de las fuerzas de seguridad, versión que ha sido desmentida.
Los capturados en las últimas horas "participaron en las reuniones en las que se tomó la decisión" de matar a Poveda, en el traslado de armas y actuaron como "vigilantes", detalló Coto a Efe.
"Nosotros consideramos que los que dispararon ya están detenidos, al menos dos de ellos", agregó el jefe policial, que se abstuvo de precisar si se producirán nuevos arrestos.
Aseguró que el asesinato de Poveda se produjo en medio de una fuerte pugna dentro de la "Mara-18" y descartó que el documental "La vida loca", en el que el fotógrafo narra la vida cotidiana de un grupo pandilleros de la colonia La Campanera, de Soyapango, haya sido el detonante de esa pelea.
"Las contradicciones de la pandilla 18 no están generadas por el caso Poveda ni por un documental (...) Tenemos información desde hace dos, casi tres años, de que tienen fuertes pugnas entre ellos", agregó el subdirector de la PNC, quien explicó que pelean por el control de territorio o las actividades de la agrupación.
Admitió, sin embargo, que el documental fue un "elemento más" de enfrentamiento entre esos grupos.
"Había miembros de la pandilla misma que no estaban de acuerdo en que un documental de estos saliera a la luz, que salieran (...) los hechos ilícitos que ellos cometen, el consumo de drogas y eso creo incrementó una pugna interna", detalló.
Añadió que, a su vez, se dió la "circunstancia" de que un policía les informa de que Poveda supuestamente filtraba información, lo que calificó como "totalmente falso".
Una fuente de la PNC explicó a Efe bajo la condición del anonimato que en esa área existen dos "clicas", o agrupaciones de la "M-18", que se disputan el control territorial de seis zonas, conocidas en el argot de esas bandas como "canchas".
Poveda "quedó en medio de esas peleas internas y quizás nunca se dio cuenta de lo que estaba pasando", aseguró la fuente.
Además de la "M-18", en El Salvador opera la "Mara Salvatrucha", ambas acusadas de cometer todo tipo de delitos.
Las pandillas tienen sus orígenes en EE.UU., donde jóvenes centroamericanos se agruparon para defenderse de otros grupos raciales. Su contagio a Centroamérica se atribuye a las masivas deportaciones desde ese país.