Varias decenas de diputados de la izquierda mexicana contrarios a la reforma energética que analiza el Congreso ocuparon hoy por la fuerza la tribuna de la Cámara de Diputados, instantes antes de que comenzara la sesión en la que se iba a votar la iniciativa.
Minutos antes de las 11.00 horas locales (16.00 GMT), los congresistas se subieron a la mesa directiva, como hicieron hace medio año, cuando tuvo que ser aplazada la discusión de esa ley.
En medio de la tensión en la sala, el presidente de los Diputados, César Horacio Duarte, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), logró media hora después dar inicio a la sesión, tras lograrse un quórum de 424 de los 500 diputados.
A primera hora de la mañana, los integrantes de la Mesa Directiva de los Diputados habían recibido en un insólito acto en una sala de protocolo del Congreso al líder y ex candidato presidencial izquierdista Andrés Manuel López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
López Obrador, que encabeza el movimiento de rechazo a la reforma petrolera, instó a los legisladores a que revisen y corrijan la normativa antes de votarla para evitar que con la futura ley el Gobierno pueda firmar contratos con empresas privadas.
El ex candidato presidencial, que denunció un fraude tras perder las elecciones de 2006 ante el actual gobernante, Felipe Calderón, del conservador Partido Acción Nacional (PAN), sostiene que la intención del Ejecutivo mexicano es privatizar el sector, controlado ahora por la estatal Petróleos Mexicanos (Pémex).
En general, la reforma está dedicada a Pemex y cancela los contratos de riesgo en áreas estratégicas como la exploración, explotación y transporte de hidrocarburos para evitar cualquier posibilidad de compartir las ganancias con empresas privadas.
Sin embargo, según López Obrador, que consideró "traidores a la patria" a aquellos diputados que respalden la reforma energética, la nueva ley debería incluir un apartado en el que se prohibiera "expresamente" la posibilidad de que compañías foráneas inviertan en los principales sectores de la producción petrolera.
Además del incidente en el interior de la Cámara de Diputados, en los alrededores del Palacio Legislativo, que desde anoche es resguardado por más de 1.500 agentes policiales, cientos de seguidores de López Obrador protestaron con pancartas y gritos de "Presidente" y "Es un honor estar con Obrador".
Tras hacer su reclamo al Congreso, el líder izquierdista anunció que continuará su "resistencia civil pacífica" en las calles hasta lograr que se modifique la reforma.
La reforma fue aprobada la semana pasada y se preveía que hoy iba a ser votada en Diputados, después de siete meses de debates forzados por las protestas de los integrantes del PRD en marzo pasado, que incluyeron también manifestaciones en las calles y la toma de la tribuna de las dos cámaras.