Discurso** Martín Torrijos, arrojó ayer luces muy claras, para quien las quiera ver, sobre lo que será su gestión de gobierno, en el discurso que pronunció durante el acto de su proclamación como Presidente electo de la República. Empezó felicitando, por el buen trabajo rendido, al Tribunal Electoral, las juntas de escrutinio, los delegados electorales, los bomberos, policías y voluntarios de la Cruz Roja.
Tareas**Hace 42 años, su padre hablaba también de luces largas y cortas para explicar su conducción del país. Por eso, el escenario no podía ser más propicio que el ATLAPA, el imponente edificio construido por él, que ayer fue testigo de su promesa de modernizar integralmente al Estado, partiendo de una reforma constitucional, que incluirá al mismo Tribunal Electoral, al cual dotará de autonomía financiera.
Oposición**En contraste con el gobierno saliente, Torrijos prometió "una absoluta tolerancia a las ideas ajenas", respetar a la oposición y no hacer esfuerzo alguno para doblegarla, convencido de su indispensable papel de contrapeso y contraste para una mejor toma de decisiones. También reiteró su visión de una Fuerza Pública al servicio de la democracia y no en su contra.