Las autoridades y los dirigentes del fútbol chileno anunciaron hoy el despliegue de 900 policías con ocasión del partido que la selección nacional disputará este sábado en Santiago ante la de Venezuela, en el marco de un dispositivo de seguridad que incluye hasta detectores de entradas falsas.
Ambos equipos se medirán el sábado en un partido correspondiente a la decimoquinta jornada de las eliminatorias sudamericanas del Mundial de Sudáfrica 2010 que tendrá lugar en el estadio Monumental, cuyas puertas se abrirán a las 21:30 GMT, cuatro horas antes del encuentro.
Una de las medidas más novedosas anunciadas es la instalación de unos semáforos especiales en los accesos al estadio, que servirán para verificar la falsificación de entradas.
Todos los espectadores deberán colocar sus boletos ante los semáforos. De ser adulterados, se encenderá una luz roja, o de lo contrario, una verde.
En tanto, el Intendente de Santiago, Igor Garafulic, negó la posibilidad de que el partido se televise a través de una pantalla gigante en el céntrico Paseo Ahumada debido a la falta de seguridad.
Hace un tiempo, los fanáticos arremetieron contra la pantalla y causaron disturbios en el sector debido a un momentáneo fallo de la imagen y según Garafulic, la empresa responsable no garantizó el cumplimiento de algunas condiciones como el despliegue de guardias y ambulancias.
"Por ello, nuestra responsabilidad desde el Gobierno es proteger a la gente y en esas condiciones, no autorizamos la pantalla", dijo el Intendente.