DISPUTA**El incidente entre "La Araña" Vásquez, nuestro campeón mundial minimosca, y unidades del orden, revela una alta dosis de excesos de ambas partes. Por un lado, el púgil, sobrereaccionando a lo que percibió como un acoso policial; y por la otra, los agentes, procediendo impropiamente frente a lo que no era más que un caso de boleta.
Excesos**De un lado volaron los insultos y sacudidas, del otro los palos, empujones y las esposas; de allí a la clínica, la mano lesionada, la corregiduría y el escándalo nacional e internacional. Lo ocurrido ha tenido más revuelo que si el flamante titular hubiera retenido su corona, o que si la institución armada hubiera encontrado a los dos médicos desaparecidos en Darién. El daño está hecho.
Balance** Queda una lección para ambos y la ciudadanía. En parte, fue expuesta por el propio Vásquez, tras el incidente, cuando pidió que tengamos confianza y cooperemos con el trabajo de la Policía. Pero también está la necesidad de profesionalizar más a la última. Ser enérgico no excluye ser cortés. Igual el campeón. Seguro que si hubiera sido Roberto Durán, nada habría pasado y todo hubiera terminado entre risotadas. Hay que ser más pacientes.