El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas inició hoy la distribución de unas 20 toneladas de "galletas nutritivas" en las comunidades del este y noreste de Guatemala, afectadas por una severa crisis alimentaria.
Un portavoz de esa institución internacional dijo a Efe que los alimentos ingresaron la semana pasada al país, y que su distribución masiva comenzó hoy en los departamentos de Jalapa y Jutiapa, al este del país, en donde habitan más del 30 por ciento de las 54.000 familias afectadas por la crisis alimentaria.
Según la fuente, la ayuda forma parte de los programas de asistencia que el PMA ha pactado con el Gobierno de Guatemala para paliar el hambre en siete de los 22 departamentos de este país centroamericanos, ubicados en el denominado "corredor seco" del país, en el que se vive una severa sequía.
Las "galletas nutritivas", con una fórmula compuesta de proteínas y carbohidratos que generan más de 1.200 calorías por ración, suficientes para mantener un nivel medio de nutrición por persona, serán entregadas en su primera fase a unas 12.000 familias de 164 comunidades.
Estas galletas complementarán las bolsas de alimentos básicos que el Gobierno empezó a distribuir hace dos semanas a las 54.000 familias afectadas por la crisis, en su mayoría campesinos pobres que han perdido sus cosechas de maíz y fríjoles debido a la sequía.
Según cifras oficiales, en lo que va de este año han fallecido unos 25 niños de desnutrición crónica, derivada de la falta de alimentos.
La Secretaría de Seguridad Alimentaria de la Presidencia ha reconocido que la cantidad de muertos por el hambre podría ser "muy superior" a las estadísticas oficiales, y que el Sistema Nacional de Salud carece de instrumentos confiables para determinar los fallecimientos por desnutrición.
El Gobierno del presidente Álvaro Colom ha solicitado el apoyo de la comunidad internacional para hacer frente a esta crisis, y analiza la posibilidad de decretar un "estado de calamidad pública" para adquirir alimentos con rapidez, sin cumplir con los requisitos de licitación, para evitar que la crisis se expanda hacia otras 300.000 familias pobres.