Doce artistas argentinos muestran en una exposición en Fráncfort la complejidad geopolítica de Argentina con la mezcla de los ritmos urbanos y rurales, la herencia inmigrante e indígena y las transformaciones y los conflictos políticos.
La exposición, titulada "Relatos de resistencia y cambio. Artistas de la Argentina", ha sido organizada por el museo Frankfurter Kunstverein y la Embajada de Argentina en Alemania y puede verse desde mañana y hasta el 31 de octubre.
La muestra se ha realizado con motivo de la Feria del Libro de Fráncfort, en la que este año Argentina es el país invitado.
Los trabajos de los artistas y colectivos artísticos son procesos de investigación en los que se conjugan el presente, las tradiciones y la historia reciente.
El comisario de la exposición Rodrigo Alonso dijo a EFE que "la idea fue presentar un panorama de la producción artística contemporánea argentina que estuviera basado en un tipo particular de producción que tiene que ver con artistas que investigan el entorno, el contexto, tratan de entender su realidad y a partir de este aprendizaje generan proyectos artísticos y culturales".
El artista Tomás Saraceno presenta una metáfora de la resistencia mediante estructuras esféricas flotantes pobladas por plantas que crecen fuera de su hábitat natural.
"Los artistas fueron seleccionados teniendo en cuenta la diversidad cultural de la Argentina. Tenemos piezas que tratan sobre ciertas tradiciones indígenas o migratorias o proyectos que tienen que ver con la vida urbana de Buenos Aires o con la Patagonia o con lo que pasa en el norte del país", según Alonso.
Todos los proyectos son posteriores a la crisis que sufrió Argentina en el 2001 y se involucran con lo social de manera sutil pero no como el arte político argentino más conocido, agregó
Entre los colectivos incluidos en la exposición está Eloísa Cartonera, que ha creado una editorial basada en el reciclaje de cartón y el trabajo creativo de los cartoneros. Los libros incluyen textos que han donado importantes escritores.
El artista suizo residente en Argentina Gian Paolo Minelli impartió cursos de fotografía en el barrio marginal Luis Piedrabuena durante casi diez años, al mismo tiempo que fotografió el lugar y a sus jóvenes.
Estos retratos son autorretratos en los que Minelli deja a los jóvenes que se fotografíen como quieran.
La obra de Mónica Millán es otro ejemplo de inclusión social ya que desde 2002 trabaja con una comunidad paraguaya de tejedores cuyos tejidos inspiran sus dibujos.
Gabriel Baggio enfatiza las tradiciones inmigrantes de Argentina, al hacer confluir su ascendencia italiana y judía en sus instalaciones.
Baggio dijo a EFE que las pinturas que presenta tienen que ver con motivos que le gustan "relacionados con la decoración del hogar como empapelados, manteles, colchas, sábanas, un pañuelo y un vestido".
"Calco los dibujos y los pinto de otro color en relación con la posibilidad de transición en la manera de entender las decoraciones de las casas en función del paso del tiempo", explicó.
Allessandra Sanguinetti se acerca con sus fotografías al crecimiento de dos mujeres desde su niñez hasta su juventud, al mismo tiempo que ofrece una semblanza de la vida rural argentina.
Sebastián Díaz Morales centra su mirada en la Patagonia, zona de la que procede, en una instalación de vídeo titulada "El camino entre dos puntos" en la que muestra las huellas industriales que quedan como residuos de la explotación petrolera.
Díaz Morales explicó que la instalación presenta el recorrido de una persona desde Comodoro Rivadavia hasta uno de los pozos petrolíferos en el que descubre los remanentes de esta industria para reflejar su comunión con la naturaleza y la imposibilidad de separarse de ella.
Además, la exposición muestra obras de Ananké Asseff, Florencia Levy, Gabriela Golder, Proyecto Nido y Taller Popular de Serigrafía.