Dos de los cinco cubanos condenados en 2001 en Estados Unidos por espionaje serán sentenciados de nuevo mañana en un tribunal de Miami después de que una corte de apelaciones ordenara reducir sus penas.
Fernando González (alias "Rubén Campa") y Ramón Labañino (alias "Luis Medina III") recibirán nuevas condenas en una vista judicial con la jueza Joan Lenard, la misma magistrada que presidió el juicio hace ocho años.
González fue sentenciado a 19 años de prisión y Labañino a cadena perpetua.
La magistrada Lenard emitió también en octubre pasado una nueva condena a otro de los convictos sentenciado a cadena perpetua, Antonio Guerrero, que ahora deberá cumplir 21 años y ocho meses de prisión.
Los cinco cubanos, incluyendo a Gerardo Hernández y René González, fueron declarados culpables de conspirar y operar como agentes extranjeros sin notificar al Gobierno estadounidense junto con otras personas que integraban la llamada "Red Avispa" de espionaje desmantelada en el sur de Florida en 1998.
Hernández cumple dos cadenas perpetuas y González 15 años de cárcel, sentencias que fueron ratificadas en junio del 2008 por un panel de tres jueces del Undécimo Tribunal de Apelaciones de Atlanta (EE.UU.) que confirmó el veredicto de culpabilidad de todos los acusados.
"Ratificamos las convicciones de cada uno de los acusados y las sentencias de González y Hernández. Anulamos las condenas de 'Campa', 'Medina' y Guerrero y remitimos (el caso) en parte para procesos de sentencias consistentes con esta opinión", dijeron los jueces en su fallo.
Una de las cadenas perpetua de Hernández fue impuesta por conspirar en el derribo de dos avionetas del grupo anticastrista "Hermanos al Rescate" de Miami, en 1996, por parte de cazas MiG cubanos, y la otra por conspiración para espiar.
Los cubanos apelaron el fallo relacionado con la supresión de pruebas, la inmunidad de la soberanía, conducta impropia de algunos testigos, las instrucciones al jurado de su juicio, la supresión de pruebas que apoyaran sus condenas y otros temas vinculados con las sentencias.
Los convictos, conocidos como "Los Cinco" en Cuba, donde son considerados héroes, admitieron durante el juicio, en 2001, que eran agentes del Gobierno de La Habana, pero afirmaron que espiaban a "grupos terroristas de exiliados que conspiran" contra el entonces presidente Fidel Castro, y no al Gobierno estadounidense.