Dos agentes de la Policía Federal mexicana se encuentran entre las seis personas que fueron detenidas este martes en el Estado de México por estar implicadas en un intento de secuestro y que iban a ser linchadas por una multitud, informó hoy la Procuraduría General de Justicia de ese estado.
Los policías en activo fueron identificados hoy como José Ricardo Velázquez Escarcega de 24 años, de la Unidad para el Restablecimiento del Orden Publico (UROP) de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, y Juan Carlos Ortega Vaca, de 31 años, también de la SSP.
Además, otras cuatro personas vestidas con uniformes falsos de la Policía Federal que trataron de secuestrar a un empresario están detenidas, y fueron identificados como Gonzalo Galicia Delgado y Oscar Hernández Sandoval, ambos de 34 años, José Luis López Gutiérrez, de 26, y Juan Antonio León Martínez de 22 años.
Ayer un millar de personas enardecidas retuvo durante horas en un poblado del centro de México a los seis presuntos secuestradores, quienes estuvieron a punto de ser quemados vivos por la muchedumbre.
La turba, entre la que había personas armadas con machetes, golpeó y roció con gasolina a los presuntos secuestradores con la intención de quemarlos.
Las investigaciones llevaron a un total de seis arrestos por una acción de secuestro frustrado, con la que los delincuentes pretendían obtener 500.000 pesos (37.900 dólares) como rescate a cambio de la liberación de un empresario del sector del gas.
En el caso "se continúa con la investigación correspondiente para deslindar responsabilidades penales con relación a los hechos", indicó hoy la Fiscalía del Estado de México.
El organismo recordó que "nadie puede hacer justicia por su propia mano", y reiteró el compromiso de que sus agentes sigan actuando "conforme a derecho".
Hace cinco años, en uno de los linchamientos más salvajes que hayan ocurrido en el país, dos agentes federales fueron confundidos con secuestradores de menores y asesinados por una multitud enardecida en el barrio de Tláhuac, en la capital mexicana.
Esa tragedia, de la que un tercer agente salió milagrosamente con vida, pero severamente golpeado, fue transmitida en directo por la televisión local.