Ecologistas argentinos que mantienen bloqueado desde hace más de tres años un acceso a Uruguay afirmaron hoy que están dispuestos a "resistir" un eventual desalojo del corte realizado contra la instalación de una papelera en el país vecino.
"Vamos a resistir en forma pacífica, pero hay que esperar a ver qué pasa. Hay una orden de desalojo pedida pero no se sabe si el juez la va a firmar. Creemos que depende de una decisión política", sostuvo a Efe Ana Costa, de la Asamblea Ambiental de la ciudad argentina de Gualeguaychú, que mantiene cortado el paso a la uruguaya Fray Bentos en rechazo a la finlandesa UPM (ex Botnia).
Costa explicó que incluso se incrementó a "entre 160 y 200" el número de asambleístas que se encuentran apostados en el acceso que conduce al puente fronterizo ante el posible desalojo.
"Un grupo grande durmió sobre la ruta y el resto estamos a la espera de lo que ocurra. La resolución de la Asamblea es mantenerse en forma pacífica sobre la ruta, como siempre actuó", añadió Ana Angelini, asesora legal de la asamblea, en declaraciones radiales.
En mayo pasado, el grupo Ciudadanos Movilizados por el Levantamiento del Corte pidió el desalojo del bloqueo ante un juzgado de la provincia de Entre Ríos, donde se ubica Gualeguaychú, que ahora deberá definir si avanza con esa medida.
El presidente de la Corte Suprema de Argentina, Ricardo Lorenzetti, consideró este fin de semana que es "insostenible" el bloqueo después de que el Gobierno de Cristina Fernández advirtiera días atrás que "si la Justicia actuara en consecuencia" se podrá levantar el corte del puente internacional General San Martín.
El pasado jueves, el Gobierno argentino reiteró que no reprimirá a los vecinos que desde noviembre de 2006 bloquean el paso fronterizo, uno de los tres que comunican a ambos países.
Miembros de la asamblea marcharon este sábado por el centro de Gualeguaychú para ratificar su lucha contra la planta papelera, cuya instalación causó el peor conflicto en décadas entre Argentina y Uruguay.
Si la Justicia ordena el desalojo, "habrá que ir viendo la forma de resolverlo, pero no es la vocación de este Gobierno utilizar la fuerza para lastimar a nadie", afirmó el jefe de Gabinete argentino, Aníbal Fernández, en declaraciones a radios locales.
La presidenta argentina, Cristina Fernández, sostuvo la semana pasada que la protesta contra la papelera perjudica sobre todo a los ciudadanos de Gualeguaychú y Fray Bentos, pero insistió en que su Gobierno no usará la fuerza para resolver el problema.
Las declaraciones fueron hechas al término de una reunión con su par uruguayo, José Mujica, con quien intentan "reencauzar" las relaciones luego del conflicto por la planta, situada a la vera del río Uruguay, de administración compartida.
El litigio por la instalación de la fábrica fue dirimido por la Corte Internacional de La Haya, que el pasado 20 de abril emitió un fallo en el que consideró que Montevideo violó el estatuto del río Uruguay, pero destacó que la planta puede seguir operando porque no hay pruebas de que contamine el medioambiente.