Cifras importantes de incentivos
60- millones de dólares han invertido las nuevas industrias que han recibido certificado de fomento.
- nuevas industrias se han acogido a la normativa vigente que les otorga ciertos beneficios.
- por ciento es el reintegro que se hace a través del certificado a las agroindustrias que cumplan.
Incentivos en otros países
- En países andinos y centroamericanos las políticas industriales se han considerado para aumentar la competitividad.
- La CEPAL advirtió que "la política macroeconómica y la política industrial no pueden seguir corriendo por caminos separados, sino que deben articularse para construir sinergias entre dinámicas de corto y largo plazo".
Unos 10 millones de dólares, aproximadamente, se han otorgado en certificados de fomento industrial desde que se implementó la Ley 76 en el 2010, lo que ha beneficiado a 20 industrias nuevas en el país.
Alrededor de 60 millones de dólares han invertido las nuevas industrias que se han acogido a este beneficio, según informes de la Dirección Nacional de Industrias y Desarrollo Empresarial, del Ministerio de Comercio e Industrias.

“En el país solo existía el incentivo de Registro Oficial de la Industria Nacional, mejor conocido como ROIN, -el que aglutina a las empresas de mayor tiempo- y a partir de 1997 las nuevas industrias no contaban con este beneficio”, señaló Ahmed Elías Morón, director nacional de industrias del MICI.
En el 2010 entró en vigencia el certificado de fomento industrial, luego de ser aprobada la Ley 76 de noviembre de 2009, con la finalidad de incentivar el desarrollo de nuevas industrias o el crecimiento de las ya existentes.

El MICI junto al Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) han establecido cinco pilares fundamentales para el desarrollo de una buena industria: la inversión en planes de investigación y desarrollo, implementación del sistema de gestión de calidad, la inversión o reinversión de utilidades para el crecimiento de la industria, capacitación del personal y el incremento del personal asociado a la producción.
Beneficios.
El comercio que invierta en cualquiera de estos puntos, se le da un reintegro de un 35% en el caso de la agroindustria y un 25%, a otras industrias. El reintegro viene en forma de un certificado y puede ser utilizado para el pago de impuestos fiscales y contribuciones propias en un lapso de 8 años.
El certificado en estado vigente también le brinda al industrial la ventaja de importar materia prima, equipos, repuestos y empaques a un 3% de impuesto de introducción, siempre y cuando no se produzca en el país en calidad, cantidad y precio.
La certificación solo puede ser usada para el pago de impuestos y contribuciones propias, y no es transferible.
“Nosotros nos sentimos cómodos con la legislación que impulsa el desarrollo del sector industrial, porque fue una legislación preparada por miembros de la directiva del SIP en su momento, que posteriormente fue acordada, discutida y consensuada con las autoridades”, señaló el asesor económico del SIP, Víctor Cruz.
Destacó que el sector siempre está anuente a colaborar para lograr los objetivo perseguidos y los resultados, poco a poco, son palpables al contabilizar las inversiones locales y extranjeras que se acogen a esta legislación.
“Existen países que tienen otras legislaciones tendientes a la constitución de zonas francas y la instalación en ellas del sector industrial, sin embargo, lo importante aquí es que contamos con una norma que se puede aprovechar y nos corresponde como Sindicato de Industriales promoverla a lo interno y fuera de Panamá”, señaló.
El economista ve positivo la entrada en vigencia (1 de octubre) del Tratado de Promoción Comercial (TPC) con Estados Unidos y, posteriormente, con Canadá y la Unión Europea.