Al menos 400 artesanos panameños esperan vender unos 250.000 dólares en productos durante la XXIII Feria Nacional de Artesanías que se clausura mañana, domingo, en la capital, informaron ayer sus organizadores.
Al menos 250.000 dólares en productos esperan vender los artesanos panameños, que desde el miércoles presentaron lo mejor de su producción, desde los autóctonos sombreros "montunos" hasta las cesterías elaboradas por los indígenas emberá-wounán de la provincia de Darién, fronteriza con Colombia.
Uno de los puestos de ventas que llama la atención es el del Sistema Penite a tradicional pollera panameña, traje típico de raíces españolas, y sus numerosas joyas de oro, de concha-nácar y escamas de pescado finamente elaboradas, cuentan también con un gran público.
Bastones, trabajos en cerámica, hamacas tejidas, churucas (instrumento musical hecho a partir de calabazas secas), esculturas en marfil vegetal, se pueden apreciar en los diferentes puestos de estos micro-empresarios.
De acuerdo con la prensa local, el gobierno panameño anunció su respaldo a los productores para vender sus creaciones en distintos países del mundo mediante un proyecto que los eximiría del pago de impuestos de exportación.
La presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, dijo en la jornada inaugural que su gobierno promoverá la apertura de una cadena de tiendas de artesanías en los principales centros comerciales del mundo, con el apoyo logístico del Instituto Panameño de Turismo (IPAT).
A la tradicional feria de artesanías panameñas asisten miles de nacionales y extranjeros, lo que permite mejorar la situación económica de los productores nacionales, muchos llegados de remotas regiones del país.
La actividad es organizada anualmente por el Ministerio de Comercio e Industrias.