Luego de tres meses de haber entrado en vigencia el Decreto Ejecutivo No. 486 del 28 de Diciembre de 2010, que prohíbe la pesca en línea o palangre, son más de 400 los pescadores industriales que están sin empleo y a la espera de una respuesta de las autoridades.
Esta cifra podría reducirse una vez se concrete el proyecto de la compra de unas nuevas 45 naves artesanales que beneficiaría directamente a 200 personas.
Esto representará un costo de 2 millones de dólares al Estado, ya que el dinero utilizado para otorgar este crédito será suministrado por el fondo que crea la Ley 24 de Contingencia Agropecuaria, administrada por el Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA).
Emilio Kieswetter, ministro de Desarrollo Agropecuario, explicó que han iniciado con la entrega de cheques por 4 mil dólares a pescadores en Chiriquí y en la capital para que estos enfrenten los gastos, luego de haber estado tres meses sin empleo.
“Este dinero que les estamos adelantando a los 45 capitanes está unido al préstamos de sus embarcaciones que será de 44 mil dólares ”, indicó.
Los pescadores dijeron que, pese a que las autoridades aseguran no se ha dado un despido masivo en el sector, esto se debe a que muchos han optado por modificar sus naves para la pesca de camarón.
“Aproximadamente 400 hombres quedaron cesantes en el área industrial, por lo que esperamos las autoridades cumplan lo que están prometiendo”, señaló Rigoberto Mena, secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores del Mar.
Según la ARAP, los barcos artesanales nunca fueron afectados con el decreto y los industriales que estaban cesantes fueron los incluido en el crédito.
El administrador de la ARAP, Giovanni Lauri, explicó que el decreto afectó a 80 barcos industriales y, por ello, están ayudando a 45 capitanes para que no cesen la actividad.