En medio de un proceso de quiebra que se debate entre cuentas de difícil recuperación y ordenes de detención preventiva, los acreedores del extinto Grupo Fotokina han sido convocados a una junta extraordinaria el 12 de diciembre.
El curador, Guillermo Márquez explicó que en la reunión se rendirá un informe general del proceso de la quiebra; el estado legal del expediente y la petición de su renuncia al cargo que desempeña.
A pesar que se daba como un hecho la renuncia de Márquez, él manifestó que, aunque no desea seguir trabajando en las condiciones actuales, no se ha presentado su formal retiro porque éste tiene que ser notificado oficialmente ante los juzgados y los acreedores. Según el ex magistrado, los bancos han obstruido su trabajo, con la rebaja " arbitrariamente" de sus honorarios de 15,000 dólares a 5,000 dólares.
Además, mencionó que por tratarse de una quiebra internacional, el curador necesita contratar abogados en otros países. Sin embargo, los bancos acreedores no tienen la disposición de pagar los honorarios que éstos merecen.
Las cuentas por cobrar de Fotokina están en mayormente en Singapur, Venezuela, Costa Rica, Brasil, Colombia, México y Ecuador. " Al menos que las condiciones cambien yo me quedo, de lo contrario mi renuncia es inminente", dijo Márquez.
Igualmente se le bajó de 10% a 5% la comisión que le pagarían sobre los cobros realizados, como establece un acuerdo pactado con la junta de acreedores. De los 30.8 millones de dólares en deudas netas que dejó Fotokina hasta la fecha se han recuperado sólo 3.5 millones de dólares.