APESAR DE QUE el Gobierno no pretende que prolifere la actividad de los casinos en el país, todo apunta a que el mercado va en crecimiento.
Tan solo el año pasado la actividad aportó al fisco la suma de $26 millones, mientras que para este año se proyecta un crecimiento que supera los $30 millones.
Y es que solo en agosto pasado los jugadores gastaron cerca de $61, 5 millones en apuestas en las salas de juegos y azar.
Pero no todo se queda en los casinos, ya que más del 80% de los ingresos regresa a la economía nacional.
Durante el 2005 la industria realizó aportes que alcanzaron los $106 millones en concepto de impuestos.
Ante la pregunta obligada de que si el convenio firmado ayer para restringir la entrada a jugadores compulsivos a las salas de juegos será el principio del fin de la industria del casino en Panamá, Antonio Alfaro, presidente de la Asociación de Administradores de Juegos de Azar (ASAJA), no titubeo en decir que no.
Raúl Cortizo, director de la Junta de Control de Juegos, tampoco espera algo semejante durante los próximos años.
"Lo que se quiere es promover el mercado internacionalmente y crear una campaña de juego responsable", acotó.
A manera de ejemplo, dijo que en Europa ya se ha desarrollado esta iniciativa, impulsada por la European Casino Association, que agrupa a 850 casinos y emplea a 71, 000 personas.
En Panamá el negocio de los casinos ha sido uno de los mayores impulsores del empleo, generando más de 4, 500 plazas de trabajo permanentes.
Actualmente con el simple hecho de edificar un hotel se obliga a la apertura de otros sitios de juegos de azar.
En la administración del presidente Martín Torrijos solo se ha autorizado la apertura de un casino y no se han dado nuevas concesiones.
La industria genera 4, 500 plazas de trabajo.
Actividad de los casinos sigue firme en Panamá
El convenio firmado entre ASAJA y ALAPA permitirá evitar que ludópatas jueguen irresponsablemente.