La actividad frenética que se vive estos días en las obras de los pabellones e instalaciones de la Exposición Universal del 2010 demuestra cómo los países y la organización china trabajan contra reloj para que todo esté listo para recibir a 70 millones de visitantes a partir del 1 de mayo.
Sólo queda un mes, pero aún hay mucho por hacer, ya que la mayoría de los pabellones de países aún no ha completado su construcción y apenas se ha comenzado a decorar los interiores.
Los organizadores chinos afrontan ahora toda la presión de inaugurar en 30 días la que será la mayor Expo de la historia, tanto por número de participantes, 242 países y organizaciones internacionales, como por el tamaño del recinto y las expectativas de visitantes.