Las organizaciones delictivas "recaudaron" el año pasado en la provincia de Buenos Aires unos 291,379,000 dólares, según datos oficiales que cita el diario argentino "Clarín" en su edición de ayer.
La cifra corresponde a las ganancias de los delincuentes con el narcotráfico, los asaltos en rutas, el robo de ganado, los secuestros y los "desarmaderos" de autos, donde desguazan a los coches robados para vender sus repuestos, muchas veces en complicidad con policías.
Otra de las actividades delictivas, que no están incluidas en las estadísticas oficiales, tienen que ver con la venta de discos compactos falsificados, ropa, muebles y juguetes, que engordaron los bolsillos de los delincuentes con unos 413,800,000 dólares, según el matutino, que no dice en qué basa ese cálculo.
Este delito no es percibido por los argentinos como un problema que afecte a su seguridad, a diferencia de los secuestros con fines extorsión, que proliferan en el conurbano bonaerense.
Por este último delito, que creció considerablemente en Argentina en los últimos años, los delincuentes se llevaron en el pasado año 1,145,000 dólares, pese a que los secuestradores pidieron en total 7,118,000 dólares, según datos de la Policía bonaerense.
El juego clandestino, especialmente el del mercado negro de la quiniela, obtuvo ganancias por 103,448,000 dólares), mientras que el narcotráfico movilizó 51,700,000 dólares.
Los llamados "piratas del asfalto", que roban a los camiones llenos de mercaderías en las rutas de Buenos Aires, se embolsaron unos 34,500,000 dólares.
El 80% de estos robos son por encargo ya que una vez cometido el robo se retira sólo la mercancía, que luego es entregada a quien hizo "el pedido".