El alza en el precio del crudo ha golpeado a todos. Su mayor incidencia se refleja en el costo de los insumos y en la energía eléctrica.
La industria, la agricultura y el comercio, entre otros, han visto incrementarse su factura petrolera en más de un 20%, por lo que vienen impulsado programas de ahorro energético.
Nueva tecnologías, herramientas, y modernas maquinarias se han traducido en ahorro para los empresarios y frenado el impacto que llegaría directamente a los consumidores.
De enero a septiembre del año en curso el consumo nacional de electricidad facturada aumentó en 267.5 millones de kilovatioshora, es decir, 7,2%.
En la composición de dicho aumento destacan los siguientes sectores: el sector comercial con el 57,8%, el sector residencial con el 25,0% y el sector Gobierno con el 11,4%.
Hasta este año el Gobierno ha aportado 213.4 millones de dólares en subsidios para mitigar el alza en la energía eléctrica.
Y es que el incremento del petróleo también ha derivado en la fuga de divisas.
Actualmente la factura petrolera se ha incrementado en 9,3%, o sea, 40.8 millones de dólares más que en igual período del 2006, según datos de la Contraloría General de la República.
La demanda de energía en el país se ha incrementado, pasando de un 4,5% a 8% anual.
Pese a esto, el Índice Mensual de Actividad Económica para el período de enero-septiembre de 2007, medido en términos de la serie original, presentó un crecimiento de 8,8%, mayor al 7,8% registrado en similar período de 2006.
Los hoteles y restaurantes, construcción, intermediación financiera, explotación de minas y canteras, transporte, almacenamiento y telecomunicaciones y comercio, fueron las principales actividades económicas que influyeron en este comportamiento.
El resto de los sectores participaron positivamente en este crecimiento, con excepción de la actividad pesquera.
Por su parte, el consumo de gasolina subió un 11,1%, el bunker C 7,4% y la venta del gas licuado de petróleo subió en 5,3% , de acuerdo con los datos oficiales.
Los sectores que presentan mayor consumo de combustibles fueron la generación eléctrica 18%, industria 27% y flota vehicular 43%.
Se denota una marcada dependencia de los productos derivados del petróleo, importación que acapara más del 65% del consumo energético.
Ante esta realidad, urge la diversificación energética con la incorporación de nuevas fuentes de energía renovable a fin de disminuir las importaciones de petróleo.
Por medio del Ministerio de Comercio e Industrias se están haciendo los estudios y adelantos para el uso de biocombustibles como etanol y biodiésel.