El Reino Unido y Liechtenstein han firmado un acuerdo dirigido a luchar contra la evasión fiscal de ciudadanos británicos, informó el Fisco (Revenue and Customs, HMRC) de Gran Bretaña.
Ambos países han acordado empezar a intercambiar información para garantizar que los británicos residentes en el Reino Unido, pero con cuentas bancarias en el Principado, pagan todos sus impuestos.
Unos 5,000 inversores británicos tienen hasta 3,000 millones de libras (unos $4,903.5 millones) en cuentas secretas abiertas en Liechtenstein, considerado hasta no hace mucho uno de los paraísos fiscales más reservados del mundo.
El Fisco británico dará a sus nacionales con intereses en el Principado la oportunidad de regularizar su situación, a cambio de limitar su sanción al 10% de los impuestos no pagados durante los últimos diez años.
Las personas que no se presten a esa declaración voluntaria antes de marzo de 2015 verán cerradas sus cuentas bancarias en Liechtenstein, que ya el año pasado recibió la presión de Alemania debido a las cuentas abiertas por acaudalados ciudadanos germanos.
En la actual recesión, los gobiernos están particularmente interesados en recuperar impuestos evadidos para contrarrestar el aumento del gasto.
Además, los paraísos fiscales están bajo la lupa de la comunidad internacional, después de que el G-20 decidiera el pasado 2 de abril combatir la fuga de gravámenes a esos territorios.