La Comisión Europea calificó ayer, de "gran éxito" para Europa el acuerdo alcanzado en la Organización Marítima Internacional (OMI) para sustituir los petroleros de casco único y subrayó que puede acelerar el proceso de reestructuración de los astilleros de la Unión Europea (UE).
"Es difícil evaluar las repercusiones" del acuerdo, pero en cualquier caso "obligará a reestructurar una parte" de la flota de los países comunitarios, subrayó el portavoz de la vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria europea de Transportes, Loyola de Palacio.
Precisó que "en cualquier caso la flota deberá ser renovada, ya que (en el acuerdo) se toma también en cuenta la edad de los navíos", pero este proceso "obligará a anticipar esta evolución y podría tener un impacto sobre algunos astilleros en la Unión Europea".
El acuerdo alcanzado esta semana en la OMI prevé que los petroleros de casco único no tendrán acceso a los puertos europeos a partir del año 2015.
El portavoz de Loyola de Palacio destacó ayer en rueda de prensa que este acuerdo supone "un gran éxito para Europa" ya que responde a las "expectativas" del Ejecutivo comunitario y señaló que se produce "18 meses después" del naufragio del petrolero maltés Erika frente a las costas francesas.
"En la OMI se ha llegado a este acuerdo debido a la presión de la UE, que tras el naufragio del Erika fue fustigada por la lentitud en la toma de decisiones" en la materia, añadió el portavoz del Ejecutivo comunitario.
Se refirió a que este pacto ha sido posible "dado que la UE ha estado unida" y subrayó que la fecha del 2015 es un logro si se tiene en cuenta que la prohibición prevista por la OMI tomaba como referencia 2026, "por lo que hemos ganado once años".
Puntualizó que el proceso de prohibición de los petroleros más peligrosos comenzará desde ahora.
Según el portavoz, el hecho de que Chipre y Malta se hayan asociado a este acuerdo es algo "histórico", ya que una parte de los armadores europeos llevan la bandera de estos dos países.
El acuerdo en la OMI se produce después de que los ministros de Transportes de la UE alcanzaran, el pasado mes de diciembre, un acuerdo para defender una posición conjunta en las discusiones en el seno de la Organización Marítima Internacional.
La Comisión Europea había propuesto en marzo de 2000, en el marco de un "paquete" de medidas para evitar catástrofes marítimas como la protagonizada por el petrolero Erika en las costas de Bretaña (Francia), la eliminación progresiva de los petroleros de casco único.
Para ello fijaba fechas límite para la eliminación progresiva de esos buques peligrosos, del 2005 a la fecha tope del 2015, tomando como referencia la fecha de fabricación y el tonelaje.