Unos 95 millones de objetos fueron interceptados en 2001 en las fronteras externas de la Unión Euorpea (UE) valorados en 2,000 millones de euros, indicó ayer la Comisión Europea, por lo que las incautaciones aumentaron un 900% en tres años.
El aumento espectacular de los artículos aprehendidos se explica por una parte por "una mayor diversidad de objetos falsificados y por la mejora del control aduanero", indicó la Comisión Europea. Además, las falsificaciones ya no se limitan a los productos de lujo, sino que afecta "a todos los sectores de la actividad económica", según un comunicado.
En 2001, "cientos de kilos de medicamentos, miles de piezas de automóviles, jabones, champús, cremas corporales, sellos, cientos de miles de preservativos, pasta de dientes, insecticidas, electrodomésticos" falsos se incerceptaron en las aduanas europeas.
El ejecutivo europeo considera "muy preocupante" la aparición a gran escala de falsificaciones de alimentos, "desde caramelos a champán, pasando por bombones o café soluble", con los riesgos sanitarios que esto conlleva.