El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, advirtió ayer de la existencia de riesgos inflacionistas en la zona del euro tras dejar inalterados los tipos de interés en el 4%.
En la rueda de prensa posterior a la reunión del consejo de gobierno, Trichet dijo que el máximo órgano ejecutivo de la entidad debatió mantener las tasas o subirlas pero no bajarlas.
En este sentido, el presidente del BCE explicó que la decisión de dejar inalterado el precio del dinero "se tomó por consenso", si bien algunas voces en el consejo de gobierno estaban a favor de incrementarlo.
El BCE revisó al alza sus proyecciones de inflación para este año y para 2008, por el fuerte incremento del precio del petróleo y de algunos alimentos.
Estas proyecciones prevén una tasa de inflación para 2007 entre el 2 y el 2,2%.