La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) dijo ayer que la mayoría de los aeropuertos japoneses tienen combustible para los próximos 10 días, al tiempo que pronosticó un impacto negativo en el transporte aéreo mundial por la crisis creada en Japón por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo.
"Algunas infraestructuras clave de combustible en Japón han resultado dañadas. La mayoría de los aeropuertos japoneses tienen suministro de combustible para los próximos 10 días", señaló la IATA en un comunicado.
Y dijo que el organismo está "coordinando acciones entre las aerolíneas para maximizar el combustible existente".
La IATA considera que si bien es demasiado pronto para evaluar el impacto a largo plazo de la tragedia japonesa en la industria del transporte aéreo global, "entendiendo la estructura de la industria aérea japonesa, eso nos da una idea de que a corto plazo puede haber un impacto fuerte en el transporte aéreo japonés".
"Posiblemente la situación de la industria no mejore hasta que el efecto de la reconstrucción del país se sienta en la segunda mitad del año", señaló el presidente de la IATA, Giovanni Bisignani.
"Japón es un importante nudo en el transporte aéreo global. El mercado de la aviación japonesa representa el 6.5 % del tráfico regular en todo el mundo, y el 10 % de los ingresos de la industria y cuenta con un volumen de negocios de 62,500 millones de dólares", señala la IATA.
Japón cuenta con un mercado interno de 83 millones de pasajeros al año, lo que constituye unos ingresos de 19.000 millones de dólares.
El mercado exterior más expuesto a la crisis japonesa es China, donde Japón supone el 23 % de sus ingresos internacionales.
Taiwán y Corea del Sur están expuestos igualmente, con un 20 % de sus ingresos relacionados con el mercado japonés.
Le siguen Tailandia, con un 15 %, EE.UU., con un 12 %, Hong Kong (11 %) y Singapur (9 %).
Francia es el mercado europeo más expuesto, con un 7%, seguido de Alemania (6%) y Reino Unido (3%).
"Dependerá mucho de lo que ocurra con la economía japonesa para ver hasta qué punto se debilitarán estos mercados. Muchos economistas sugieren que una vez que la reconstrucción empiece, la economía repuntará, pero la duración de la actual caída dependerá del desarrollo de la crisis nuclear", señaló la patronal de las aerolíneas.