Olvídese del desacoplamiento, palabra que describe la fe en que las economías emergentes prosperarán aun si Estados Unidos entra en una recesión. Nada se desacopla en un mundo globalizado.
Las fábricas de China y el sudeste asiático producen más bienes de los que se pueden vender internamente o a los otros socios comerciales de esos países. Tienen que vender sus excedentes al mercado estadounidense para mantener sus economías a flote.
Pero aun si no se han desacoplado, los mercados emergentes principales, o MEP, parecen estar mejor defendidos que antes. No hemos tenido los pánicos o derrumbes que este sector padeció a principios de los años noventa del siglo pasado. Aunque siguen siendo volátiles, los MEP parecen menos riesgosos como categoría de activo.
Esto no quiere decir que usted pueda darse el lujo de ser descuidado. Los mercados emergentes acaban de pasar por cinco años gloriosos. El índice MSCI de mercados emergentes tuvo una rentabilidad promedio de 37% al año del 2003 al 2007, ambos inclusive. Los creyentes y los cazadores de rentabilidades colocaron $40.800 millones en fondos de inversión MEP el año pasado, dice Brad Durham, director gerente de EPFR Global, firma que hace seguimientos de las inversiones en fondos. Esto es dos veces la marca anterior de $22.500 millones sentada en el 2006.
En cierto punto, las alzas se moderarán y otros mercados se harán cargo.
Los inversionistas no parecen estar dispuestos a pensar en eso aún. Montones de dinero se volcaron en los fondos de inversión MEP el otoño boreal pasado.