Así es el fútbol, en este mundo no hay enemigo chico. Quién pensaría que tuvo que ser el Everton, el último en la tabla de posiciones de la "Premier League", el que detuviera al Chelsea, que el pasado domingo perdió sus primeros puntos en el campeonato inglés.
Después de 9 victorias consecutivas en la "Premier", el equipo que dirige José Mourinho, se tuvo que conformar con un 1 a 1 ante el Everton, en cuyo medio campo reapareció, Mikel Arteta, tras el golpe en la cabeza que sufrió el 30 de septiembre.
Fue sin duda una gran tarde para Arteta y los suyos, que hasta antes del partido llevaban siete derrotas y una victoria.
Gracias a un ingenuo penal cometido por Shaun Wright-Phillips sobre Tom Cahill, Beattie adelantó al Everton a los 37 minutos, pero los "blues" buscaron la reacción para tratar de darle vuelta al marcador, a lo que tuvieron que conformarse con un empate, y eso gracias a un golazo de Frank Lampard en el minuto 50, después de un saque de banda de Del Horno, quien mantuvo en defensa su solvencia habitual y que también fue protagonista de un buen disparo que salvó para el Everton Yobo.
Cuando corría el minuto 64, el arbitro anuló un tanto a Didier Drogba, por un fuera de juego posicional de Gudjohnsen.
Mourinho no aceptó el empate: "Para mí fue un 1 a 2, marcamos dos goles, habrá que preguntar al "linier" por qué anuló el segundo, y por lo tanto sentimos que hemos ganado", dijo el portugués.
El equipo de Mourinho, no hizo un buen partido ante el Everton y daban por sentado que era imposible que ganaran los 38 partidos de liga, los "Blues" dejaron un sabor amargo, por perder 2 puntos ante el colista.
Aflojan el paso
El equipo londinense sufrió el primer tropiezo de la temporada, aunque sigue líder con nueve puntos de ventaja sobre el Charlton.