Un choque en el almacenaje de 104 mil quintales de arroz y 150 mil de maíz que se produjo en los silos de La Honda de Los Santos donde se les da atención a unos 400 productores de la región de Azuero, fue neutralizado con la aceleración de los planes de comercialización que permitieron vender un alto porcentaje del producto que no fue guardado este año.
El tema mantenía preocupados a los productores de maíz que guardan su producto en estas plantas antes de realizar las gestiones de venta con los compradores, debido a que una buena cantidad de los silos se mantenían ocupados con el arroz que se había almacenado desde el mes de septiembre cuando se inició la zafra de este producto en toda la región de Azuero.
Sin embargo, el administrador de estas plantas de almacenaje, Ladislao Castillero, explicó que el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) trató de buscar alternativas inmediatas debido a que se había registrado un inesperado choque con la zafra de arroz, porque los productores de este rubro no habían agilizado la venta y los silos estaban ocupados en un 50%.
Sostuvo que este espacio se necesitaba para dar respuesta a los productores de maíz, pero que no se contaba con capacidad para almacenar la cantidad que todos los años se guardaba, por lo que la única alternativa fue acelerar la comercialización con algunos comparadores para que se pudiera vender un porcentaje y guardar el resto en el otro 50% de los silos que estaba disponible.
Por su parte, los productores de arroz aclararon que no fue un descuido sino que además de producir la gran mayoría de ellos son molineros y van sacando el producto de los silos de almacenaje de acuerdo a la demanda que tengan de pilado, porque eso es parte de un proceso que no se puede acelerar.
Mientras que los productores de maíz dijeron que esto fue un fenómeno este año que no se esperaban porque normalmente almacenan el producto en estos silos debido a que en depósitos provisionales no cuentan con las condiciones adecuadas para guardarlo hasta que se cierren los tratos con los compradores y que les afectó porque tuvieron que apurar la comercialización para poder quedar con menos maíz para almacenar en el espacio que tenían disponible.