El ahorro energético que la industria, el comercio y los hogares de Brasil están obligados a realizar desde el primero de junio para enfrentar el déficit de electricidad del país, no ha alcanzado por el momento las metas establecidas por el gobierno.
El sudeste del país y el centro-oeste consiguieron ahorrar un 16% del consumo de electricidad entre el 1 y el 10 de junio, comparado con el consumo promedio del pasado año que sirve para la medición, mientras que el nordeste ahorró 17,4%, según datos del Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) divulgados ayer.
Ninguna de esas cifras consigue alcanzar el 20% de ahorro que el gobierno se había planteado como meta. El plan de racionamiento establece que todos los hogares deben cortar su consumo en un 20%, mientras que la industria y el comercio debe hacerlo entre 15% y 25%, según el sector.
Las regiones norte y sur del país no entran en el racionamiento, aunque la prensa local auguró este martes que el gobierno podría resolver incluir esas regiones para aumentar el ahorro.