La Agencia Internacional de la Energía (AIE) mantuvo su previsión de un ligero incremento del 1.7% de la demanda global de petróleo para este año, en su informe mensual sobre este mercado publicado ayer, aunque revisó a la baja su expectativa para Europa y Norteamérica y elevó la de China.
La demanda mundial en 2010 será de 86.3 millones de barriles diarios de media, frente a los 84.9 millones del pasado ejercicio, cuando se produjo un retroceso del 1.5%, indicó la AIE, que ajustó levemente la composición geográfica de esas cifras.
En concreto, disminuyó en 60,000 barriles diarios el consumo de Europa y Norteamérica a la vista de unos datos preliminares más débiles de lo esperado, y eso pese a que las recientes olas de frío que han afectado a esas regiones podrían hacer pensar en un movimiento inverso.
Teniendo en cuenta estos elementos, se confirma todavía más que las necesidades de crudo de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se quedarán estancadas al nivel de 2009, cuando habían sido de 45.5 millones de barriles diarios tras caer un 4.4% respecto a 2008.
Frente a eso, los autores del informe incrementaron la cifra de la demanda china en 70,000 barriles diarios para 2010, por estimar que el programa de estímulos del Gobierno de Pekín seguirá teniendo efectos durante la mayor parte de este año.
Los países que no forman parte de la OCDE absorberán este año 40.9 millones de barriles diarios, con una subida del 3.7%.