La Agencia Internacional de la Energía (AIE) corrigió ayer a la baja sus previsiones de consumo global de petróleo para 2011 a causa de los precios del barril, que a su juicio podrían acabar afectando al ritmo de crecimiento económico.
En su informe sobre el mercado petrolero, la AIE subrayó que los datos preliminares de marzo sugieren que por primera vez desde el verano de 2009 se ha constatado un estancamiento de la demanda.
Y aunque reconoció que los datos de ese mes pueden estar distorsionados por el impacto del terremoto y el tsunami de Japón, así como por las vacaciones de Pascua, también advirtió de que en Estados Unidos el precio del combustible en las gasolineras anuncia una temporada de verano "anémica".
Esas estimaciones se traducen en un incremento del consumo mundial de crudo que este año se limitaría al 1.5 % (en 2010 había sido del 3.3 %) hasta 89.2 millones de barriles diarios, lo que significa 190,000 barriles diarios menos que lo avanzado en el informe del mes pasado.
Ese recorte se explica por una disminución de entre 210,000 y 230,000 barriles diarios en 2011.