El foco, declarado por las autoridades paraguayas el sábado pasado, llevó a Argentina, Uruguay, Brasil y Bolivia a extremar sus controles sanitarios.
En momentos en que las fronteras se cierran al tránsito de sus productos ganaderos, el gobierno paraguayo optó por aplicar el llamado “rifle sanitario” sobre 95 bovinos, 60 ovinos y 170 caprinos en la zona de Pozo Hondo -800 kilómetros al norte de Asunción-, dentro de un asentamiento indígena.
“En este momento estamos efectuando el sacrificio sanitario del 100% de los animales de la zona”, dijo a Reuters Gerardo Bogado, director del Servicio Nacional de Sanidad Animal de Paraguay (Senacsa).
La aftosa es un virus inocuo para los humanos pero altamente contagioso entre los animales, por lo que es altamente castigado en el mercado internacional. La enfermedad produce llagas en la boca y las pezuñas de la hacienda, pérdida de peso y reducción de la capacidad de producir carne y leche.
Pese a que desde el 2000 se han registrado casos en todos los países del Mercosur, donde las ventas de carne ocupan un lugar central dentro de las exportaciones nacionales, la evaluación del caso actual de Paraguay no es tan severa.
“Creo que nuestra emergencia no va a ser mayor de 21 días, teniendo en cuenta que es una zona muy aislada y no representa peligro para la población del país, porque no hay un tránsito de animales allí”, señaló Bogado.
“De cualquier manera, esto fue un descuido, y asumimos la responsabilidad”, explicó Bogado.
El titular del ente de sanidad argentino, por su parte, coincide en que el panorama es mejor que el de fines del 2000, cuando la aftosa corrió como un reguero de pólvora en la región.
Filtros fotocromáticos: responden a la intensidad de la luz ultravioleta cambiando su tonalidad de clara a oscura. Aconsejable para frecuentes entradas y salidas de interior a exterior.
Filtros espejeados: ofrecen una protección máxima frente al UVA por lo que son recomendados para el esquí o la escalada. Su inconveniente: se rayan fácilmente.
Filtros polarizados: minimizan los deslumbramientos, ya que eliminan los reflejos de ciertos ángulos de superficies como el agua la nieve o la arena. Por tanto, son muy útiles para trabajos sobre superficies reflectantes, la pesca, deportes acuáticos.
Filtros con antirreflejo: neutralizan las reflexiones de los rayos que pasan por los lados de las gafas.
La exposición al sol sin protección puede originar importantes lesiones en la córnea, retina y cristalino, provocando conjuntivitis, la afección más habitual, úlceras crónicas y la aparición prematura de cataratas.
Para prevenir las cataratas lo más eficaz es llevar gafas de sol que filtren la radiación UVA y UVB, y a ser posible con protectores laterales que eviten la radiación reflejada en el suelo, paredes, y en algunas partes del cuerpo como la cara y el cuello.
Los daños que provocan unas gafas inadecuadas no aparecen en seguida, sino después de algunos años y en la mayoría de los casos las lesiones son irreversibles.
Algunos dolores intensos de cabeza y fotofobias anormales (intolerancia y temor anormal a la luz) también están producidos directamente por la utilización de gafas de sol, que no disponen de los filtros adecuados para evitar el paso de la radiación ultravioleta a los ojos.