América Latina sufrió este año su peor contracción económica en dos décadas, debido a que las crisis financieras en Argentina y otros países frenaron el crecimiento y atemorizaron a los inversores, dijo ayer el Banco Mundial.
Sin embargo, el Banco Mundial pronosticó que la economía de la región crecerá un modesto 1.8 % en el 2003.
En su evaluación anual de las perspectivas para la economía mundial, el organismo calculó que la economía de América Latina se contrajo un 1.1% este año, frente a la expansión de un 1.6 % que había previsto previamente para la región.
La cifra también supera el pronóstico de una contracción de un 0.6 % del FMI para Latinoamérica en el 2002, y resalta los problemas económicos de la zona.
América Latina es la región con el peor desempeño en el mundo este año y es la única que según los pronósticos del Banco Mundial se contraerá. En promedio, los países con altos ingresos crecerán un 1.5% en el 2002 y los países en desarrollo lo harán en un 2.8 %.
"Este ha sido un año muy difícil para la región, pero ésta no es una crisis que afecte a toda América Latina", dijo Guillermo Perry, principal economista para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, en un comunicado.
222 Aunque el Banco Mundial prevé para el próximo año un leve crecimiento económico de 1.8 %, la región aún tendrá uno de los crecimientos más bajos del mundo.
"Aunque la crisis argentina ha afectado profundamente a algunos de sus vecinos, las economías de Chile, Colombia, México, Perú y varios países del Caribe han mostrado una resistencia admirable ante los bajos precios de las materias primas y el incremento en las primas de riesgo", añadió Perry.
La falta de confianza de los inversores en América Latina, en parte provocada por el alto endeudamiento y el mal manejo fiscal, significa que los flujos de capitales han estado reduciéndose constantemente desde 1997. Ese año, América Latina obtuvo 97,000 millones en flujos de capital.
La cifra bajó a 61,000 millones de dólares en 2001. Aunque Perry rehusó dar una cifra para 2002 en una conferencia de prensa tras la divulgación del informe, algunas proyecciones previas indican que el flujo de capital se reducirá en un 50 por ciento frente al año anterior, indicó el informe. La fuga de capitales domésticos ocurrió principalmente en Argentina y Venezuela, dijo Perry.
Los bancos también se mostraron más reacios a otorgar préstamos a América Latina. "No hay financiación por parte de los bancos", dijo Perry, especialmente a mediano plazo. "Un mayor ajuste fiscal en cierto número de países con fuerte deuda y requisitos de financiación relativamente altos son una necesidad para reducir las vulnerabilidades económicas", indicó el informe. Los precios bajos de las materias primas frenaron el crecimiento de las exportaciones a un modesto 1.2 por ciento, indicó el informe del banco.
Por ejemplo, los precios del café cayeron un 8.8 %, los del banano un 7.4 % y los del azúcar bajaron un 26.6 %. No obstante, los altos precios del petróleo ayudaron a la economía ecuatoriana.