La Comisión Europea anunció está semana que ha acusado formalmente a la compañía canadiense Alcan de abusar de su posición de dominio, por vincular ilegalmente su tecnología líder de fundido de aluminio con el equipamiento producido por su filial ECL.
En un comunicado, el ejecutivo de la UE confirmó que ha enviado a Alcan un "pliego de cargos" con las citadas acusaciones.
Según Bruselas, esta práctica, de confirmarse, habría supuesto un claro obstáculo a la innovación en el sector de fabricación de aluminio, un producto fundamental para la industria europea.