iniciativa gubernamental
- La canciller alemana, Angela Merkel, pidió a sus socios de gobierno y europeos que midan sus palabras a la hora de abordar la crisis de la zona del euro, especialmente en lo que se refiere a Grecia, ante las consecuencias.
El ministro de economía de Alemania rechazó ayer un pedido de Grecia de recibir más tiempo para implementar las reformas económicas que prometió a cambio de ayuda financiera, alegando en una entrevista que Atenas necesita respetar el plan de rescate que acordó con sus acreedores internacionales.
El ministro Philipp Roesler hizo las declaraciones a la televisora pública ZDF después de que el primer ministro de Grecia Antonis Samaras visitó Berlín el viernes.
Samaras le dijo a la canciller alemana Angela Merkel que su país necesita “tiempo para respirar'” antes de poder realizar todos los recortes presupuestarios y las reformas exigidas como parte de los paquetes de rescate de 240.000 millones de euros (300.000 millones de dólares).
“Lo que los griegos han solicitado, medio año o dos años, no es posible”, destacó Roesler, quien también es vicecanciller del gobierno de coalición de Merkel.
Agregó que el “tiempo siempre es dinero” y que todas las partes habían acordado que los fondos adicionales para Grecia no eran tema de debate.
Roesler, líder del proempresarial Partido Democrático Libre, ha adoptado desde hace mucho una línea dura con respecto a Grecia.
El mes pasado provocó protestas en Grecia cuando insinuó que la salida de ese país de la eurozona de 17 países había dejado de parecer “un horror”.
Esas declaraciones parecían ponerlo en posición contraria con Merkel, que siempre ha insistido que Grecia debería permanecer en el euro.
El presidente de Francia, François Hollande, instó el sábado a Grecia a que haga más para demostrar que está comprometido con las reformas y no le ofreció al país una esperanza inmediata.