Al menos cuatro personas fallecidas, un número indeterminado de desaparecidas, 350 damnificadas, cultivos y carreteras arrasadas dejó un aluvión por el cauce del río Blanco, cerca a la localidad selvática de Satipo, informaron ayer las autoridades.
El río, cuyo caudal aumentó considerablemente debido a lluvias copiosas en esa región a 270 kilómetros al este de Lima, se desbordó arruinando casas, carreteras en sus riberas y 1,615 hectáreas de café, cacao y frutales, informó ayer Pedro Parco, jefe regional del departamento Junín, donde se encuentra Satipo.
Parco dijo en una entrevista televisiva que el desastre ocurrió el domingo y que helicópteros militares con ayuda para los damnificados aun no pueden volar a los lugares devastados, debido a la nubosidad y a las lluvias incesantes.
El funcionario indicó que el aluvión causado por la repentina creciente del río, a consecuencia del aguacero, arrasó viviendas de los pueblos San Andrés, Pacasmayo, Palmapampa y Nueva Esperanza y doce kilómetros de carreteras en cada una de sus riberas.
Parco dijo que el aluvión también arruinó granjas avícolas e instalaciones de los servicios de radio-comunicaciones, y que la única forma de comunicarse con los afectados era mediante teléfonos satelitales.
Según el informante, los fallecidos rescatados de las riberas del río, a varios kilómetros aguas abajo de los pueblos afectados, son tres niños y un adulto no identificados; desconociéndose aun el número de desaparecidos.