Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó ayer al alza sus previsiones de crecimiento económico de la región de Asia-Pacífico hasta un 7%, pero advirtió del peligro que suponen los altos precios del crudo para la zona.
En un informe difundido en Tokio, el FMI muestra su satisfacción por el crecimiento económico nipón apoyado en la demanda doméstica, a la vez que subraya la necesidad de que China aprecie de nuevo su moneda, el yuan.
El documento, titulado "Panorámica Económica Regional de Asia y el Pacífico", apunta un crecimiento para esta región en el 2006 de un 7%, es decir, el mismo índice que para el 2005, pero más alto que la proyección inicial del 6% realizada el pasado mes de agosto para el año en curso.
Sobre Japón, el informe del FMI indica que la recuperación del gigante económico asiático continúa de forma sostenida.
Respecto a China e India, la panorámica del FMI explica que el crecimiento seguirá siendo notable, aunque se moderará un tanto.
Las cifras de crecimiento económico apuntadas para estos tres países, Japón, China e India en este año 2006, son de un 2.8% en el caso nipón, un 9.5% para el chino y un 7.3% para el indio.