Las bolsas de Japón, Corea del Sur, Hong Kong y Malasia cerraron ayer a la baja, lastradas por la subida del precio del petróleo a raíz de la incertidumbre sobre el conflicto en Libia, aunque Shanghai, Singapur y Tailandia mantuvieron beneficios.
El parqué tokiota volvió a sucumbir a la escalada del precio del petróleo y registró una de sus mayores caídas del año, en la que también influyó la incertidumbre sobre el futuro del Gobierno nipón tras la marcha del ministro de Exteriores.
El selectivo Nikkei cedió 188.64 puntos, el 1.76%, y quedó en 10,505.02 unidades, con lo que perdió las ganancias de la semana anterior, en una sesión en la que prácticamente bajaron los 33 sectores del parqué tokiota.
Donde más nítidamente se apreciaron los efectos del petróleo fue en el sector de la automoción, cuyos fabricantes e industrias proveedoras pueden padecer una caída de la demanda ante los repuntes del precio de ese combustible.
También fue importante el descenso en la Bolsa de Seúl, que cayó un 1.21% debido a que los inversores redujeron las compras ante la subida de los precios del petróleo y la incertidumbre en Libia, lo que hundió valores clave como Samsung Electronics.
El índice Kospi del mercado surcoreano perdió ayer 24.41 puntos y terminó la sesión en las 1,980.27 unidades, lo que puso fin a dos jornadas consecutivas de alzas, en las que había recuperado los 2,000 puntos, aunque finalmente la persistente crisis libia volvió a hace mella en el ánimo de los inversores.
El Mercado de Hong Kong cerró con un retroceso del 0.41% en el índice referencial en una sesión liderada por los títulos de HSBC y Tencent. El selectivo Hang Seng retrocedió 95.67 puntos, hasta cerrar en 23,313.19 en una sesión en la que sólo 12 de los 45 componentes cerraron sin pérdidas.