Los países de América Latina y el Caribe resistieron bastante bien la turbulencia financiera mundial en un comienzo de la crisis, pero se han visto sometidos a crecientes presiones.
Así lo afirmó Carlos Medeiros, jefe de división de Mercados Monetario y Capital del Fondo Monetario Internacional, durante la reciente Convención Bancaria.
Señaló que "estas presiones son producto de la caída de los precios de los activos financieros, la disminución de las líneas de crédito internacionales, la caída de las exportaciones, y la disminución en las remesas". Aseguró que estos factores han llevado a una rápida desaceleración de las economías de la región, pero que las autoridades de la región han tomado medidas.