American Airlines y United Airlines, dos de las mayores aerolíneas de Estados Unidos, advirtieron ayer de que las condiciones económicas que les hicieron registrar fuertes pérdidas en 2008 seguirán amenazando sus cuentas durante este año, por lo que deberán reducir costes, capacidad y empleos.
Ambas aerolíneas ya acometieron pronunciados recortes de capacidad (asientos ofrecidos) durante 2008 y eliminaron rutas que no eran rentables para tratar de reducir el impacto en sus cuentas del descenso de la demanda y del espectacular encarecimiento del combustible.
Aún así, AMR, la matriz de American Airlines, informó ayer de que ha perdido más de 2.071 millones de dólares en 2008 (-7,98 dólares por acción), frente a los 504 millones de dólares (1,78 dólares por acción) ganados el año anterior.
Ello se debió en buena parte a que el coste anual del combustible se elevó en 2.700 millones, un 42% respecto de 2007.
"Los precios históricamente elevados y volátiles del combustible continuaron afectando a la compañía en el cuarto trimestre de 2008", explicó la firma en un comunicado de prensa.
Por su parte, UAL, matriz de United Airlines, también informó de que cerró 2008 con una pérdida neta de 5.348 millones de dólares (-$42,21 por acción).