Damián Montenegro, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), pidió al Presidente de la República que reconsidere su posición de rechazar esta normativa.
Destacó que el sector ganadero se ve amenazado con este flagelo que está acabando con el patrimonio de los productores.
Montenegro agregó que los "cuatreros" están organizados en bandas que utilizan sistemas sofisticados para robar el ganado.
Esto sin contar a los pequeños ganaderos que son intimidados para que no presenten las denuncias.
Sólo tomando en cuenta a los productores que presentan las denuncias, anualmente se registran pérdidas por hurto de las reses por más de un millón de dólares.
El Ejecutivo vetó la ley porque supuestamente será incluida en las reformas al Código Penal, por lo que se recomendó esperar tres meses que podrían convertirse en tres años, mientras demora el reordenamiento agregó el presidente de ANAGAN.
Debido a que en los mayoría de los casos, el ganado se encuentra en el campo, lejos de la custodia de sus propietarios, resulta fácil robar las reses y luego hacerse pasar por comercializador, vendiéndola sin dejar rastro del delito.
El cuatrerismo se puede dar en pie, cuando el propio encargado de cuidar los animales poco a poco se los lleva y los vende.
De igual forma se da el hurto por sacrificio, cuando el delincuente ingresa a la finca, toma el animal y luego lo sacrifica en un matadero.
El hurto pecuario no es la única modalidad en este sector, ya que la mayor parte de la actividad agropecuaria se realiza en el campo bajo ninguna vigilancia, por lo que los equipos, cultivos y otros bienes también pueden ser objeto de robos.
Las estadísticas demuestran que los casos de hurto pecuario han aumentado en los últimos años.
Los ganaderos solicitan que se aumenten las penas y no exista fianza de excarcelación.
Durante el año 2004 se hurtaron más de mil reses.