La Corte Suprema de Justicia de Argentina comenzó a analizar ayer una demanda contra la conversión a pesos de los depósitos en dólares, aunque no se espera un dictamen rápido en un caso que mantiene en vilo al Gobierno y a los bancos, informaron a la prensa fuentes de los tribunales.
Las fuentes indicaron que el fallo podría ser difundido el 10 de diciembre, en otro "Día D" para el presidente Eduardo Duhalde y las entidades financieras, como lo fue el lunes, cuando se eliminó el impopular "corralito" que atrapaba unos 20,000 millones de pesos (5,600 millones de dólares) en las cuentas a la vista.
Esta vez la decisión judicial alcanzará a lo que los argentinos denominan "corralón", es decir el bloqueo de plazos fijos por unos 15,000 millones de pesos (4,300 millones de dólares) programados para ser devueltos a partir de 2003.
"Si la Corte decide redolarizar los depósitos, va a ser un desastre, ya que va a dejar en una situación de imposibilidad a los bancos de pagarle a los ahorristas", dijo en rueda de prensa José Pampuro, secretario general de la Presidencia.
Reducido a ocho miembros por renuncia en noviembre del juez supremo Gustavo Bossert, el máximo tribunal del país estudia la demanda de un ciudadano contra la pesificación dispuesta este año sobre depósitos en dólares.