El remedio puede ser peor que la enfermedad. Los productores en su afán de contar con agua para regar sus cultivos pueden desmejorar la calidad de los suelos al abrir de forma indiscriminada pozos acuíferos.
De no seguir los procedimientos adecuados, los pozos acuíferos pueden contaminar el agua dulce, salinizar las corrientes subterráneas o provocar la filtración de agroquímicos.
Ante los temores de los efectos que pueda ocasionar el Fenómeno de El Niño, la Autoridad Nacional del Ambiente recomienda a los productores acercarse a las sedes regionales de esa institución para hacer una solitud formal para abrir un pozo acuífero.
Una vez realizada la solicitud, se indica que se analizará la calidad del suelo donde se abriría el pozo acuífero.