El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, y el recién electo, Juan Orlando Hernández, le han amargado las fiestas de Navidad a sus compatriotas con la aprobación de un nuevo paquete de medidas fiscales, alegando que son para superar la crisis económica que atraviesa el país.
Se trata de la Ley de Ordenamiento de las Finanzas Públicas, Control de las Exoneraciones y Medidas Antievasión, que fue aprobada en la madrugada del sábado en una sesión de más de doce horas, a tres días de la Nochebuena, en un ambiente de mucha discusión por el rechazo de la mayoría de los diputados de la oposición.
La ley contempla aumentar del 12% al 15% el impuesto sobre ventas (ISV), que podría generar ingresos por unos $217 millones.