La Cámara de Diputados de México aprobó después de ocho meses de discusiones una serie de reformas al sistema tributario que permitirán recaudar unos 5,400 millones de dólares, y representan la primera parte de la reforma fiscal que pretende sanear las finanzas públicas.
Tras arduas negociaciones de las fracciones parlamentarias de los tres principales partidos representados en el Congreso, y de cabildeo del gobierno con diversos sectores políticos, la Cámara de Diputados logró sacar adelante una reforma a la Ley del Impuesto Sobre la Renta que abrió la posibilidad de elevar la recaudación en unos 50,000 millones de pesos (unos 5,400 millones de dólares).
La reforma al Impuesto Sobre la Renta fijó una tasa máxima del 35 por ciento a las personas y empresas y pospuso la propuesta de Fox de establecer el tope del 32 por ciento hasta el 2005.
Además, se aprobaron medidas para simplificar la recaudación tributaria y para reforzar los mecanismos contra la evasión fiscal, a la vez que exenta del pago a prestaciones diferentes del salario de los trabajadores.
También se libera de este pago los gastos médicos, de seguridad social, los subsidios por incapacidad y las becas para educación, entre otras.
No obstante, esta cifra es apenas la mitad de la meta que pretendía recaudar la reforma fiscal presentada por el gobierno de Vicente Fox, por lo que aún se espera que se aprueben impuestos especiales y el PAN no descarta negociar la aplicación de un IVA moderado, de un 4 ó 5 por ciento a alimentos y medicinas.
Entre las nuevas medidas para elevar los ingresos estatales los legisladores podrían imponer un impuesto del 20 por ciento a los artículos de lujo, aumentar los gravámenes al alcohol y al tabaco, aunque también se ha discutido la posibilidad de otros a refrescos y al servicio telefónico, que han sido rechazados por los empresarios.
Los legisladores deberán superar las confrontaciones y discrepancias que mantuvieron durante los ocho meses anteriores y materializar en leyes los mecanismos para lograr elevar la recaudación tributaria para mejorar las finanzas públicas.
El Gobierno de Fox envió en abril pasado una propuesta de reforma fiscal que preveía eliminar todas las exenciones al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) del 15 por ciento, a alimentos, medicinas, libros y colegios, para recaudar al menos unos 13,500 millones de dólares.
La propuesta enviada por Fox generó un fuerte rechazo de la oposición, que consideró el proyecto como un impuesto para los pobres, por lo que las negociaciones se han visto prolongadas hasta este fin de año.
Para superar las discrepancias sobre esta propuesta el Partido Acción Nacional (PAN), que defendía en el Congreso mexicano el proyecto original, decidió retirar la propuesta oficial y despejar el camino para un acuerdo.