Ventas
- El crecimiento de las ventas suntuarias en tiendas comparables del propietario de Gucci, PPR, bajó hasta 8% en Norteamérica.
- El crecimiento de las ventas de LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton S.A. sin incluir las adquisiciones ni las fluctuaciones cambiarias.
- Michael Kors en su último trimestre anunció un aumento de las ventas en tiendas comparables de 41% en Norteamérica.
Jennifer Prentice, vendedora de equipos médicos en Mineápolis, antes no tenía ningún escrúpulo en destinar $600 o más a carteras Gucci. Ahora gasta $300 en bolsos de Coach Inc. y reabastece su guardarropa Burberry con prendas de J. Crew.
“Las cosas que pasamos en estos últimos años indudablemente tienen que ver con lo que estoy haciendo”, dijo Prentice, de 45 años, en una entrevista. “Ahora tiendo a ser menos frívola”.
En tanto para los megarricos los buenos tiempos continúan, mientras que muchos estadounidenses en el segmento inferior del grupo privilegiado, con ingresos de $250 mil o más se hacen un replanteo.
Perturbados por la recesión más reciente, los integrantes de ese “dos por ciento” cambian productos más caros de Prada SpA y Giorgio Armani SpA por propuestas menos costosas de Coach Inc. y Ralph Lauren Corp.
Pese al repunte de los mercados de acciones y de bienes raíces, no vuelven a drenar su patrimonio, y el cambio puede resultar problemático para las marcas de precios más altos que ya no pueden apoyarse en los clientes con ambiciones, animados por las tarjetas de crédito.
“Los ricos han perdido su exuberancia”, dijo Pam Danziger, presidenta de Unity Marketing, una firma investigadora del sector suntuario. “Ya no se sienten tan ricos. Consideran cada vez más que su patrimonio se ve amenazado, sea cierto o no”.
Es cada vez mayor la proporción de consumidores “ultrarricos” de los Estados Unidos que se consideran a sí mismos como de clase media y gastan como “Henrys”, que significa High Earner Not Rich Yet (es decir, con ingresos altos, pero no ricos todavía), manifestó Danziger.
En esta última categoría se inscriben los que ganan entre $100 mil y $249 mil 999 anuales, lo cual los sitúa en el 20% más alto por ingresos, dijo Danziger.
Cae el gasto
El gasto de los ultrarricos en productos suntuarios sin incluir los autos disminuyó 19% el año pasado, hasta $96 mil 568, el nivel más bajo en cinco años, dice Unity Marketing.
Su gasto alcanzó un pico máximo de $167 mil 919 en 2010, impulsado por una demanda acumulada después de la recesión.
El gasto de los Henrys retrocedió 8%, hasta $34 mil 958, el año pasado.
El gasto suntuario en el continente americano creció 5% en moneda constante en 2012, por debajo del aumento del 13% del año anterior, estima BainCo.
El continente americano representó 31% del mercado de 212 mil millones de euros ($274 mil millones), dice la firma consultora.