El ritmo de inflación en América Latina subió a un 8 por ciento durante el primer semestre del año, principalmente por el fuerte repunte que se registró en Argentina, según un informe de la CEPAL difundido ayer en Santiago.
Sin embargo, el análisis de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) advierte que aunque la tasa de inflación subió dos puntos porcentuales respecto al primer semestre de 2001, el índice siguió siendo bajo en la mayoría de los países de la región.
Los datos aparecen en el informe del organismo de Naciones Unidas sobre la situación y perspectivas de la economía de los países de América Latina y el Caribe.
Según la CEPAL, este panorama regional de inflación oculta grandes diferencias y se debe casi enteramente al “pronunciado” incremento de 30 por ciento que tuvo la inflación en Argentina entre enero y junio de este año.
El alza de este indicador en Argentina, según el análisis, tuvo como origen las fuertes devaluaciones derivadas de la derogación del régimen de convertibilidad a principios de año.
La inflación también se aceleró en Uruguay y Venezuela, que registraron alzas de cinco a siete puntos porcentuales, superiores a las del año 2001 y también debido a las mayores devaluaciones.
“En los demás países continuó la moderada inflación observada en los últimos años”, subraya el estudio, que agrega que, aparte de los tres países ya mencionados, “la situación regional fue favorable en este ámbito”.
Según el informe, en los primeros seis meses de este año sólo en tres países la inflación fue superior a un dígito.
Este resultado obedece fundamentalmente a factores estructurales como la apertura de la economía y la buena gestión de la política monetaria, que “siguieron contribuyendo a la convergencia de la inflación regional con la de los países desarrollados”, afirma el organismo de Naciones Unidas.
Pero también consigna que hubo factores coyunturales, entre los que destaca la recesión por la que atraviesan las economías latinoamericanas y caribeñas.
“En varios países la estabilidad cambiaria contribuyó a la baja inflación, pero en los países donde la devaluación fue significativa, la inflación se aceleró, aunque en una proporción mucho menor que el alza de tipo de cambio”, puntualiza el informe.
En el semestre analizado los países con menores tasas de inflación fueron Panamá, El Salvador, Chile y Perú, y en el extremo opuesto, tras Argentina, se situaron Venezuela, Ecuador y Costa Rica, aunque Ecuador registra una fuerte mejoría respecto a iguales meses de 2001.
CEPAL señala, por último, que las perspectivas de inflación en el segundo semestre de 2002 se presentan inciertas en Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela, “en vista de la alzas del tipo de cambio y el elevado incremento de los precios al por mayor”.
Añade que en el resto de los países la situación es alentadora y destaca que Ecuador es el país que presenta “la situación más favorable” ya que la inflación volvió a disminuir significativamente lo que atribuye a la dolarización de la economía.